Coronavirus afecta economía en China y el mundo

Coronavirus afecta economía en China y el mundo

Tomado de BBC

El coronavirus está dejando en China imágenes realmente inusuales para un país de 1.300 millones de personas acostumbrado a calles abarrotadas, comercios llenos y ajetreada actividad.

Ya hay alrededor de 10.000 casos confirmados, más de 200 fallecidos y el brote se extiende por una veintena de países,haciendo temer una pandemia dado su poder de rápida propagación.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el jueves a la también conocida como neumonía de Wuhan (por la ciudad dónde se originó) como una “emergencia de salud pública de importancia internacional”.

Esto se produce en un momento del año clave para la economía delgigante asiático y los efectos ya se han dejado sentir a nivel internacional.

Los hospitales están saturados en Whuan. Foto: Google.

Caída del gasto

Todas las provincias chinas han reportado al menos un caso de coronavirus y las autoridades han impuesto medidas excepcionales de cuarentena en diez ciudades, incluida Wuhan.

Las autoridades pidieron a unos 40 millones de habitantes que no salgan de sus casas durante dos semanas.

Así que desde que el pasado 31 de diciembre se lanzara la alerta sanitaria sobre el mortal virus, millones de familias permanecen encerradas para evitar el contagio y se aprovisionan de víveres designando a uno solo de sus miembros sanos como el único habilitado para cruzar la puerta del hogar.

El elegido se equipa con todas las medidas de seguridad que tenga disponibles y sale al exterior a hacer la compra en el supermercado abierto más próximo.

También puede suceder que la tienda esté funcionando, pero esté desabastecida.

En plenas celebraciones de Año Nuevo Lunar, las más importantes del calendario chino, nadie está comprando regalos, gastando dinero y pocos salen a cenar en estas ciudades.

El menor gasto en esta temporada festiva dañará los resultados de muchas empresas.

Parte de la “fabrica global”, como se conoce a China por su poder exportador, está virtualmente parada y la actividad económica, en varias zonas del país, tiene el freno echado.

Como consecuencia, adelantan los analistas, la factura va a ser grave o muy grave, dependiendo de lo que las autoridades tarden en contener la crisis sanitaria.

“El daño económico del brote ya está comenzando a notarse”, explica David Lafferty, estratega jefe de la gestora francesa Natixis IM.

Esto se ve ahora mismo sobre todo en los indicadores de consumo y de actividad, y advierte que, aunque por ahora China ha contenido la pérdida económica “probablemente se ampliará en las próximas semanas”.

Para el experto, “el brote está afectando a China en un momento inoportuno” ya que su crecimiento está en fase de desaceleración y calcula que, “probablemente la emergencia sanitaria restará entre un 1% y un 2% al PIB anual”.

“Esto supone un serio viento en contra” y no sólo para el gigante asiático.

China se desacelera, el impacto se deja sentir también en el crecimiento económico global.

Hay que tener en cuenta que en los últimos 20 años el peso de China en la economía mundial ha crecido significativamente.

Si en 2003 la contribución era de US$1,6 billones, en 2019 fue de US$14 billones.

Además, Lafferty advierte que si los responsables políticos y los funcionarios sanitarios no pueden frenar la propagación y la crisis sanitaria se alarga, sus previsiones podrían quedarse cortas.
Producción paralizada

Y es que Wuhan es la sede de los principales productores nacionales de automóviles y acero en la que más de 300 de las 500 principales empresas del mundo tienen presencia.

Tal y como señala Philippe Waechter, director de análisis económico de Ostrum AM, es un centro industrial y de transporte que “se ha visto impulsado por el reciente auge del mercado automotor en China”.

La contingencia ha afectado no sólo a China, sino al mundo entero. Foto: Google.

Incluso los mercados bursátiles reaccionaron al coronavirus.

El índice compuesto de Shanghái cayó más de un 3% en dos semanas y las bolsas de Estados Unidos también han estado bajo presión.

Los expertos consultados tienen claro que los mercados están asustados.

Muchas fábricas permanecen clausuradas y la producción paralizada.

Como ejemplo, Google se sumó estos días a la decisión de otras grandes tecnológicas como Amazon o Microsoft de cerrar sus oficinas en China, Hong Kong y Taiwán.

Fabricantes de autos como General Motors o Toyota han pedido a sus trabajadores que alarguen sus vacaciones por el Año Nuevo chino ya que sus factorías estarán cerradas al menos hasta el 9 de febrero.

Y por si fuera poco, el turismo interno y externo está en mínimos después de que las principales aerolíneas del mundo hayan decidido congelar sus vuelos con destino al país.

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